domingo, 30 de septiembre de 2012

TIEMPO DE BREGA

Es crencia, casi general, entre los aficionados de nuestra isla,de que Santa Cruz sólo ha contado con luchadores propios desde el año de 1914 a esta parte, fecha en que se constituyó en esta capital aquella entusiasta y célebre sociedad de luchas que se denominó <>, cuya directiva presidida por José Delgado, quenera a la ve luchador, estaba integrada por los entusiastasdel deporte Ramón Gil Roldán,Antonio alvarez,Veremundo perera, Melquiades gonzalez, Manuel lecuona, y otros,cuyos nombres no recordamos, dio gran impulso con su calor e iniciativa a la lucha canaria en Santa Cruz data de fecha mucho más lejana.

LOS ENTRENAMIENTOS

Hasta el año 1914, los entrenamientos de lucha se hacían, en los pueblos del interior de la isla, en las nochesde luna en las plaas públicas, en las eras y en los <>, entrenamientos a los que asistían, además de los luchadores, gran numero de curiosos, los que formaban corro alrededor de los que ensayaban,ya fueran pequeños o con barba poblada y pelos en pecho. Estos entrenamientos eran dirigidos por ex-luchadores de los mas caracterizados y conocedores del deporte, de quienes recibían discipulos, sin la menor, reserva cuantas explicaciones les eran dadas por el maestro. Muchas veces estos ensayos eran verdaderamente espectáculos de lucha canaria, porque se formaban dos bandos, por el procedimiento de la <> y a luchar con el mismo punto que se hace en los terreros.

LA LUCHADA DE LA MEDIA MONTAÑA

Muchas fueron las luchadas que, en pasadas épocas, según nos cuenta la tradición, se celebraron en los pueblos del archipiélago canario. No quedaa fiesta que se celebrara, en honor del Patrón o Patrona de una parroquia, o en el de cualquier santo o reliquia, en las ermitas o santuarios, donde no tuviera lugar una luchada, amén de las que se celebraron los domingos y festivos de guardar, en sitios previamente convencidos, luchadas en las que tomaban parte, generalmento, luchadores de dos pueblos vecinos, sin más interés que la honrrilla de la pila, puesta en entredicho en anteriores ocasiones, o , simplemente impulsados por la afición al noble juego. Pero ninguna de esas luchadas ha teneido la resonancia de la de la MEDIA MONTAÑA, tanto por el número y clase de luchadores que en ella tomaron parte, cuanto por el inmenso gentío que de todos los lugres de la isla acudió a presenciarla, saliendo a relucir su importancia aún, a cada momento, cuando de luchadas de gran envergadura se trata, apesar de haber transucrrido un siglo, con exceso, de su celebración.

TEGUESTE Y SU GRAN AFICIÓN A LA LUCHA

TEGUESTE TIENE LA FAMA DE LOS BUENOS LUCHADORES, DE LAS MUCHACHAS BONITAS COMO MANOJOS DE FLORES. Esta copla popular, que viene cantándose por todos los pueblos de Tenerife, es sus parrandas callejeras, desde que el Diablo perdió los calones, bastaría por sí sola, a falta de hechos patentes y demostrativos, para acreditar la legendaria fama de que, orgulloso y altivo, goa este minúsculo y pintoresco pueblecillo, dentro del marco de la afición canaria. Tegueste es el pueblo donde más afición ha existido y existe actualmente y eso que apenas cuenta con unos 3.500 habitantes, y no queda un solo Teguestero de seis años para arriba, que poco o mucho no sepa luchar.

LA LUCHA A MANO METIDA

Esta modalidad de la lucha canaria, que sólo se estila en el sur de Gran Canaria, pues en el resto de los pueblos de la isla y en los demás del Archipiélago se lucha << mano abajo >> es muy discutida entre los partidarios de uno y otro estilo, argumentando cada cual a su modo y manera, muchas veces con vehemente pasión, en defensa de su agarrar favorito, apoyados, seguramente, en el sabido refrán que dice que para gustos se hicieron colores. No existe la menor duda de que la lucha mano abajo es de más juego, y, por consiguiente, más artística y de más vistosidad que la de mano arriba, pues aunque sus golpes sean idénticos, debido a que en la práctica de la mano abajo quedan los luchadores menos ligados al agarrar, y, por tanto, sus cinturas más libres, y siendo éstas el eje donde giran todos los movimientos principales del juego, es indiscutible que la trabaón que supone el meter la mano por la boca del calzón, para agarrar del otro lado del mismo, metiendo el dedo pulgar por la abertura de la pretina, anula, en gran manera, los movimientos de referencia, tan esenciales en el juego que sin ellos la lucha sería un absurdo.

LA LUCHA EN LA ISLA DE LA GOMERA

El hecho de no haber vendio jamás a luchar a Tenerife ningún luchador gomero, como lo han verificado los de las demás islas hermanas, en todos los tiempos, ha dado motivo para dar a creer por casi toda la afición de Tenerife, que dicha isla es la única del archipiélago canario donde no se ha practicado la lucha. Y ello no es así. En La Gomera se practicó la lucha canaria en el pasado hasta tiempos no muy lejanos, si no con la extensión que se ha practicado en la mayoría de las demás islas, sí con la necesaria para figurar dignamente en los anales de su historia. La lucha existión en la Gomera hasta allá por el años 1888, época en la que feneció para no volver a resucitar hasta la fecha.

LUCHADORES DEL HIERRO

La isla del Hierro, que como es sabido, es la más pequeña del archipiélago canario, ha sido la que en el pasado ha producido mayor número de luchadores, al punto que en muchas ocasiones han llegado a vencer a los de Tenerife y a los de Gran Canaria. En la isla del Hierro ha existido, existe aún, una loca afición por este noble deporte, tanto en los hombres como en las mujeres, las que asisten a estos espectáculos, además, con frases patrióticas para que obtengan la victoria. Las muchachas que tienen novios luchadores y aquellas que le tienen echado el ojo a alguno de ellos llevan a la fiesta de lucha en sus bolsillos confites y golosinas para tirárselos al terrero cuando hacen una buena faena.

LA LUCHA CANARIA NO DEBE TENER FRONTERAS

Nuestra lucha tubo su primer aciento en nuestro pueblo de campos,por haberle sido el ambiente más propicio para su fortalecimiento através de los siglos, teniendo como primeros escenarios las plazas públicas de los púeblos las eras y los ejidos extendiéndose, luego, poco a poco hasta llegar a nuestras mayores poblaciones, aunque perdiendo en su tipismo ganado mucho en estética y organización. Y todavía es de esperar que siguiendo la evolución emprendida, transpasará los límites provinciales en busca de escenarios de mayor amplitud y repercución. Sabemos que existen espírutu poco comprensivo, que verán con disgusto la evolución. Pero, a pesar de ello romperá el reducido circulo provincial en el que hasta ahora se le ha tenido encerrado y llegara en un futuro no muy lejano, a ocupar el puesto que le corresponde en los deportes mundiales de mayor extimación.

LA LUCHA EN GRAN CANARIA

Para ningún aficionado al deporte canario es un secreto que en Gran Canaria ha existido siempre, y existe actualmente más afición a la lucha que en Tenerife, pudiendo asegurase que en la vecina isla no queda un pueblo, por insignificante que sea, donde no existen luchadores, buenos o malos. Mientras que aquí, en Tenerife, después de pasar de Güímar para abajo, y por el norte, de la Orotava y Puerto de la Cruz no se encuentra actualmente quien se sepa poner los calzones de lucha. ¿ A qué es debido esto? Pues sencillamente, a que en Gran Canaria han existido siempre, y exinten actualmente hombres mas patriotas y comprensivos que aquí, en Tenerife, que se han preocupado y se preocupan más y con mayor entusiasmo que en todas las manifestaciones de artes de la vida y progreso de su isla y claro esta, a la lucha canaria no podia faltarle el apoyo moral y material de estos buenos patriotas por se ella una de la pecularidades nativas que forman parte intengrante de nuestra personalida regional y el exponente más demostrativo de la reciedumbre y vigorosidad de la rasa canaria; y a que en la vecina isla, muchos hombres de la mas elevada clase social, se han consagrado de lleno, en todos los tiempos, al ejercicio del deporte de la lucha apoyandolo además económicamente con su propio peculio, haciendo de ella constante propaganda en la prensa insular de su arte y su belleza, y hasta metiendo la mano al calzón en terreros públicos y terreros de confianza.

viernes, 28 de septiembre de 2012

LA LUCHA CANARIA EN LA ACTUALIDAD

La lucha, no pudiendo resistir el impulso de las corrientes renovadoras de los tiempos, que ha hecho modificar la faz de todas las constumbres de los pueblos, tuvo que cambiar de escenario, a fines del siglo pasado, trasládandose desde el palenque de las plazas públicas, cercados y camperas, a los teatrod y circos donde hoy tiene lugar, hecho que, si bien es verdadque le ha quitado el deporte aquello de que antes se luchaba por la onrilla de la pila o por la dama, no lo es menos que con ello se ha beneficiado grandemente la afición, por haber terminado las molestias que suponía,presenciar estos espectáculos sentados los espectadores en el suelo, sobre una piedra,de cuchillas o de pie, tragando polvo a más no podery alcanzando pisotones y empujones a granel, motivo por el que todos los aficcionados dan por bien pagado el precio de una entrada para sentarse con toda comodidad en una silla, o bien arrellanados en una butaca o palco sin molestar a nadie ni ser molestado, pudiéndose añadir que con ello ha ganado también el deporte en organización, en éstetica y hasta en higiene, al ser obligatorio que cada luchador se presente el el terrero convenientemente bien equipado con traje de lucha bien limpio y aseado el cuerpo, cosaque no siempre ocurria antes,pues nosotros recordamos perfectamente ver presentarse en el terrerop a luchadores de tal manera desaseados de tal manera que daba verguensa mirarlos, cosa que ha desaparecido por gompleto.